espejismo en Atacama

de la chilena extraviada

Autoproclamarse escritor/a 21 de junio de 2018

Filed under: General — Andrea Amosson @ 4:10 PM

Resultado de imagen para escritorEn esto tengo que concentrarme. Los que me conocen, saben muy bien que suelo perder el hilo de la conversación, que se me olvida el punto al que quería llegar o me distraigo por lo que mi hijo mayor o menor andan haciendo por allí.

Pero he aquí un tema al que le he dado montón de vueltas en los últimos meses, a raíz de algunas situaciones que me ocurrieron que no vale la pena repetir. Y sin más, se trata de la autoproclamación de escritor/a.

Recuerdo que antes de que se publicara siquiera un cuento mío en un libro, me atreví a decir que yo era escritora. Lo dije porque trabajaba como periodista y escribía todos los días para ganarme la vida. Mi gran amiga -de vida y de literatura- Claudia Martínez, me miró con ojos de espanto y si bien no verbalizó su molestia, no hacía falta: yo había cruzado una línea que ella ya sabía que existía, pero que a mí me costó muchísimos años más ver.

Ahora lo entiendo con total claridad. Este autoproclamarme escritora no pegaba ni juntaba. Porque, ¿había puesto las horas de trabajo?, ¿me había sentado en serio a escribir con intención literaria?, ¿estaba decidida a dedicarme a la literatura sabiendo que iba a fracasar en la mayoría de los intentos? Y después de los fracasos, ¿continuaría intentando?

La respuesta clara era No. No había caminado lo suficiente y por eso mi amiga me miró como lo hizo.

Esa fue la única y la última vez que dije “Soy escritora”. La siguiente vez, salió de los labios de alguien más. “Ella es Andrea Amosson, la escritora chilena”, dijo por ahí alguien que había leído mis primeros libros. Y un año más tarde, así me presentaron ante un auditorio universitario. Esto pasó más o menos diez años después del incidente con Claudia. Entonces comprendí que una no puede colgarse un título, en especial uno como el de escritor/a. Este es de aquellos títulos que te lo tienen que otorgar los lectores.

Años después, ya viviendo en Texas, nos ocurrió algo extraño. Con dos libros publicados ya y un par de cuentos en antologías, me invitaron a un club de lectores. Allí leí un cuento y conversé con la gente. Al final, se acercó un hombre a decirme que él también era escritor. Yo me alegré por él y le pregunté qué tipo de textos escribía. Estaba yo en compañía de una amiga mexicana que se molestó bastante por la afirmación de su conciudadano. ¿Por qué te molesta?, le pregunté y me dijo que cómo era posible que la gente se presentara como escritor/a si nunca había publicado nada.

Ah, el tema de la publicación. Por años proclamé que el escritor era el que escribía, más allá de si publicaba o no. Complicado, aquí algunos se agarrarán de los pelos. Lo dije por años, pero ahora veo que estaba equivocada. No todos los que escriben son escritores/as. Así como no todos los que preparan la cena de la familia son chefs, ni los que le ponen un parche curita a las rodillas de sus hijos son médic@s o enfermer@s. Tales profesiones te llevan a juicio si te atreves a decir que eres lo que no eres. Y los escritores/as, ¿qué tan dispuestos están a proteger su arte? -Releyendo, veo que dejé la idea inconclusa. La publicación es necesaria en el proceso. La escritura con intención literaria siempre tiene a un lector implícito que no es la abuelita de uno-

Cuando cursé el Taller de Escritura Creativa en Madrid, una de las alumnas dijo que le habían publicado un cuento en una antología y todos la miramos con ojitos de enamoramiento. La española se llamaba Zita y no supe si siguió escribiendo. Uno de nuestros profesores había publicado  una novela y todos le compramos copias autografiadas, el amor inundaba la sala. En suma, que era un lote de chiquillos que amábamos escribir, enamorados de la palabra escrita. Y al parecer, también de la palabra impresa.

Entonces el profe más antiguo nos dijo otra gran verdad, está bien escribir, está bien que les publiquen, pero verán que luego van a querer que les reseñen también.

Amig@s, les hablo de la época en que no había YELP ni GoodReads; y Amazon todavía no se comía las librerías de viejo (ni las de joven tampoco). O sea, era la época en que algunos sagrados críticos literarios escribían sobre tu libro, con suerte y aunque la crítica fuera mala, se le agradecía porque no leían todo ni menos aún lo analizaban.

Ahora todo el mundo puede ponerle estrellitas a libros que se han demorado años en ser concebidos y caen al mismo saco de los que se escribieron en tres meses con el fin de ver si se vendían, más aún, porque el autor/a escuchó que para proclamarse escritor/a había que tener algo publicado.

Ya me cambié de tema. Lo dije al principio.

En la época en que yo empecé a escribir (y a publicar), la cosa iba más o menos así:

  1. Escribir.
  2. Algo publicable.
  3. Por una editorial que no cierre sus puertas al cabo de un año.
  4. Que alguien lo quiera leer. Y se resulta vendiendo la primera edición.
  5. Que alguien lo reseñe, con estudios, no el hijo del vecino.
  6. Que el autor/a se gane un premio por ahí para darle visibilidad y credibilidad a su carrera.
  7. El autor/a se puede llamar a sí mismo escritor/a si alguien lo ha dicho primero. Jamás sale de sus labios si lo anterior no ha ocurrido.

Ahora la cosa va más o menos así:

  1. Estamos los dinosaurios que seguimos viviendo, pensando y existiendo con el modelo previo.
  2. Y luego se trata ahora de Escribir.
  3. Algo que puede ser genial o un bodrio, y todo lo que cabe entre medio. Por lo tanto…
  4. Será publicable por una editorial que no cierre sus puertas en un siglo; o se publicará con medios propios (y todo lo que cabe entre medio)
  5. Nunca se sabrá si la gente lo quería leer, pero los amigos y familares de uno serán los primeros clientes.
  6. Las reseñas vendrán de Amazon, Goodreads y entre más reseñas buenas, más copias se venderán. Mientras que el antiguo crítico literario se apolilla en su oficina, rodeado de teoría literaria. O sea, todas las opiniones valen lo mismo.
  7. El autor se auto proclama escritor/a muchos meses antes de publicar su material. Y se presentan a la par del Gabo o la Chabela Allende.
  8. El Twitter y el Facebook (y cuanta cosa nueva sale) se utilizan como plataforma para levantar el texto literario.

Hace dos o tres meses inicié correspondencia con un escritor talentosísimo, antofagastino también y de quién jamás había leído nada (pifia mía total).  Resultó que él me dijo que no entra al Facebook ni se mete en las redes sociales ni presenta sus libros ya. Ocurre que él comprendió mucho antes que yo, que la literatura no está allí, sino en las horas silenciosas de trabajo, en la tinta contra el papel. Horas que yo he puesto, claro, el dolor de nalgas es de nivel mundial; pero mis horas de dedicación a la escritura se veían reducidas por atender los requerimientos equivocados y pasé bastante tiempo tratando de plantar semillas donde no había ninguna posibilidad de florecer.  Decidí el no entrar como antes entraba al anticuado Facebook (si eres millenial, sabes a lo que me refiero) y por aquel entonces me pasó aquello que generó toda esta reflexión desordenada, pero coherente a la vez; y que intuyo a muchos les caerá como patada en la guata. En especial a los autoproclamados.

En resumen.

  1. Que me duele en el alma lo que ocurre en mi país actual, pero en vez de patalear y ladrar por Facebook, me voy y busco actuar. Ya sea con donaciones de productos para todos esos niñitos encerrados en jaulas u otras maneras, en otras ocasiones.
  2. Que me duele en el alma lo que ocurre en mi país natal, pero vivo lejos, me pierdo el día a día y por eso, lo que yo pueda ladrar por Facebook u otro medio, no le aliviana la carga a nadie.
  3. Que el escritor no puede autoproclamarse como tal. Ese honor te lo dan los lectores.
  4. Que publicarse uno es súper cómodo, pero también te pone a “competir” con el lote de gente que no hace su tarea y publica lo primero que se le canta.
  5. Que el escritor/a tiene un sumo respeto por la palabra escrita, así como por sus lectores. Y no va a echar chuchadas gratis porque eso vende (¿no ve que en aquí usted se enganchó con mi texto?). Tampoco va a simplificar su prosa para que más gente la lea. El escritor anda explorando, en una  búsqueda que no termina, y la palabra escrita es su medio. ¿El chef quiere echarle pimienta a su masa de roscas? ¿El pintor va a romper sus pinceles? ¿El médico va a chupar el bajalenguas antes de metérselo en la boca del paciente? ¿Por qué hacemos esto con nuestro idioma? (prestado, sí, castellano, quién sabe qué idioma hablaría yo sino fuera por… pero bué, nos tocaron limones, a escribir en español).
  6. Que ya se me olvidó el punto número seis.
  7. Que voy al rescate de un oficio del que nos morimos de hambre física, pero no espiritual.
  8. Sí, creo en Dios.
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El editing, esa arma de doble filo ¿Mejorar o transformar? 13 de febrero de 2018

Filed under: General — Andrea Amosson @ 1:36 PM

Tengo la suerte de trabajar con mi gran amiga, Claudia Martínez Echeverría, en mis libros. Ella lee, revisa, sugiere, ella edita como hacen los editores grandes: con amor y respeto a la palabra escrita 😀
También, luego de leer este artículo del agente literario argentino Schavelzon, me ayudó a valorar aún más a las editoriales que han publicado mis libros -seis diferentes a la fecha, tema para otra reflexión-. Tal vez una no agradece lo suficiente, porque mis libro se venden tarde, mal y a veces nunca. Pero el trabajo está, tanto de mi parte en las horas que aplico a la escritura; y en las editoriales, que se aseguran de respetar al texto, a su autora y al lector también. Espero que no sea muy tarde par darle las gracias a RIL Editores, a Editorial Forja, a Nowadays Orange Productions, a Pinar Publisher, a Ediciones del Desierto y a Floricanto Press. Y las personas que se toman el tiempo de leer mi trabajo. ¡Muchas gracias!

El blog de Guillermo Schavelzon

El trabajo del editor con el texto del autor ha tenido momentos de gloria, resultando algunas veces un aporte muy agradecido por los escritores, que vieron cómo el editor les ayudaba a mejorar, o incluso a poder terminar su obra. Hoy, la imperiosa necesidad de vender más ha distorsionado la idea del editing, llevando a muchos escritores a una zona de conflicto con sus convicciones.

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La Librería del Desierto: entre naturaleza y literatura 12 de febrero de 2018

Filed under: General — Andrea Amosson @ 10:45 AM

¡Un lugar genial! El desierto de Atacama, la librería, esta parte de Chile con tan pocos habitantes, pero tan fuerte, mágico y creativo.

Explorar

Cinco años atrás Diego Álamos decidió dejar la ciudad de Santiago, renunciar a una editorial independiente que había encarado con un grupo de socios amigos y radicarse junto a su esposa e hija en San Pedro de Atacama.

Con la idea de seguir en el ambiente literario, Diego abrió su propia editorial en el medio del desierto más árido del mundo que llamó “Editoriales del Desierto”. Y, en octubre de 2016, le dio vida a La Librería del Desierto, que emplazó en el Ayllu de Solor, a unos pocos kilómetros del corazón de San Pedro.

Allí, Diego y su familia habían construido su hogar e hicieron del mismo, un lugar abierto a lugareños y extranjeros. Así, la Librería del Desierto, se convirtió en una propuesta cultural, social y alternativa, que llegó para llenar el vacío literario al que la turística localidad no atendía.

Recomendada por una guía francesa, a…

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Descarga gratuita de libro “Érase una vez Laurides” 5 de enero de 2018

Filed under: General — Andrea Amosson @ 3:06 PM

De común acuerdo con Pinar Publisher, vamos a ofrecer el eBook en formato PDF de “Érase una Vez Laurides” de manera gratuita indefinidamente.
Este hijo mío, el cuarto, es bastante menos convencional en comparación con los otros que he escrito: lo lógico es que siga su propio camino 😀 -lógica de libros, claro está-

Puede descargar el libro desde aquí mismo, mediante pinchar el enlace siguiente:

Andrea_Amosson_EraseunavezLaurides_EBookGratis

Le agradecemos que comparta este mensaje con sus familiares, colegas y amigos y enemigos también, ¿por qué no? Tal vez resulta y alguno se despacha de aburrimiento 😉
Los derechos de autor están protegidos, pero usted puede citar este libro siempre y cuando nombre a su autora y editorial.

“Érase una vez Laurides” resultó ganador del Premio de Creación y Escritura Pinar Publisher en 2016 en Georgia, Estados Unidos y fue publicado el mismo año.
“Del Jurado del Concurso:
Por el excelente manejo del relato corto, concisión y uso de un depurado lenguaje el Jurado del Premio de Creación y Escritura Pinar 2016 otorga a la obra “Érase una vez Laurides” de Andrea Amosson el Primer Premio.

La obra resulta ganadora además por el manejo de un fino humor y por la temática abordada en cada una de las historias donde la cotidianidad trasciende a lo contado, alcanza vigencia y se contextualiza.

El manejo de los personajes femeninos, de sus angustias y luchas internas es otro de los aciertos por los que destaca la obra “Érase una vez Laurides” de Andrea Amosson.”

Y con eso ya me despido, deseándoles un bonito paseo por Laurides.

Abrazos,

Andrea Amosson

http://www.andreaamosson.com

PS: Si lo descarga y lo lee, le agradezco me comente, para tener algún tipo de registro sobre cuántas veces se ha compartido el material.

kindle

 

Told From The Hips by Andrea Amosson 1 de diciembre de 2017

Filed under: General — Andrea Amosson @ 12:04 PM

“One line that really summed up the beauty of Andrea Amosson’s writing for me was from Rhizomatica: Rhizomatica doesn’t want to be a woman, she wants to be a book, and extends her arms like desperate lines of poetry seeking the light. I thought that was beautiful.”

Linda's Book Bag

Told from the hips

I am indebted to Andrea Amosson for sending me a copy of her volume of short stories Told from the Hips after an initial approach to me from Kelsey at Book Publicity Services. Told from the Hips is available in e-book and paperback on Amazon US and Amazon UK.

Told from the Hips is a collection of nine pieces, although the Foreword by Claudia Martinez Echeverria is absolutely worth reading too, in order to understand more clearly the title and the presentation of male and female roles within Andrea Amosson’s writing. There is a feminist bent to the volume, but that is not to say that male readers would not appreciate them too, even if the women are much more prominent and well developed characters.

I really enjoyed these stories. Perhaps ironically, my favourite of all the entries was the shortest of all, FIERCE, written in homage to the…

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Seis problemas del libro y la edición/3: LOS PRESCRIPTORES — El blog de Guillermo Schavelzon 16 de noviembre de 2016

Filed under: General — Andrea Amosson @ 10:44 AM

¿Quién recomendará qué leer? En el ámbito de la prescripción de la lectura, lo que venía siendo habitual ha dejado de funcionar, y lo que tendría que reemplazarlo demora en llegar. Me refiero al debilitamiento o la desaparición de los prescriptores, personas, medios o entidades que, por su prestigio o autoridad, son capaces de influir […]

a través de Seis problemas del libro y la edición/3: LOS PRESCRIPTORES — El blog de Guillermo Schavelzon

 

Fiestas from Chile 18 de octubre de 2016

Filed under: General — Andrea Amosson @ 5:01 PM

Multicultural Space

This sold out event, organized by the Chilean Association Network, headed by Caro Selvidge, took place at the club house of a North Dallas gated community. Attendants were seated on tables around the pool, where servers would come by and deliver food items for them to enjoy. And even though it was a very hot day, only a few people were brave enough to get in the water.

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About 50 of the estimated 1,700 Chileans that live in Dallas (according to the Chilean American Foundation), were at this event celebrating Chile’s Independence Day; among them was the Honorary Consul of Chile, Mr. Horacio Marull.

The mood was set by traditional Chilean music, but the typical dance, cueca (video here), was not on the schedule. The food, on the other hand, was a beautiful culinary experience. I didn’t get to taste it this time, but when I asked the…

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