espejismo en Atacama

de la chilena extraviada

Dándole una voz … ¡a mí! 6 de noviembre de 2014

Filed under: chilena en Texas,fixiones,General,Vida literaria — Andrea Amosson, co-owner Angels and Bees @ 11:38 AM

Aztec_woman_speaking

La semana pasada me ocurrió algo fascinante. De pronto me encontraba en un gran auditórium, donde había una sub decana simpatiquísima, lista para entrevistarme y una audiencia lista para escucharme. Parecía un sueño, un sueño que una vez un antiguo amigo me dijo que todos los autores tenían: ser invitados a una universidad para compartir sus escritos.

“Si esto me parece un sueño”, pensé, “es porque mi amigo tenía razón”. Un sueño que de pronto se hacía realidad para esta mujer, nacida en el desierto de Atacama y llevada por los vientos del sur a otros escenarios.

Después de una amena conversación con la sub decana, fue el momento de escuchar preguntas del público. Me conmovieron aquellas que tenían que ver con la búsqueda de una identidad propia, del reconocer el riesgo de “perderse” entre tanto ruido y tanto estímulo. Y hubo una pregunta que me dejó pensando y pasaron los días, hasta que creo que di con la respuesta. Si pudiera conversar con el agudo alumno que la hizo, le diría que gracias por haberme dado la oportunidad de reflexionar sobre este punto: “dándole una voz a los que no la tienen”. 

Pues la verdad, muchacho de camisa celeste, es que cuando escribí la novela Rictus no tenía voz. La había perdido entre mudanza de países y entre cambios de estado de la soltería al matrimonio. La había perdido al dejar de ocuparme como periodista e intentar cocinar el arroz de manera infructuosa. A través de la escritura creo que la recuperé, la voz perdida, escondida detrás de los discursos de que una mujer profesional debe trabajar siempre y jamás, jamás, colgar los títulos por atender a su familia. Y la voz que encontré, entre tanta búsqueda y tanto reproche, era la mía.

“¿Ya tenía una voz establecida cuando intentaba darle voz a quienes no la tenían?” más o menos rezaba la pregunta, sobre Cuentos encaderados. Y la respuesta apropiada sería: no, no tenía una voz establecida, porque entre quienes yo estaba intentando dar voz, también me encontraba yo, en ese nuevo rol de ser madre y ser esposa y ser dueña de casa y de depender en absoluto de un otro, que por suerte resultó ser bueno y no abusó de ese poder que adquiría. 

Esa es la respuesta que le daría, si pudiera volver atrás el tiempo y él preguntara otra vez. Confío en que mi respuesta actual de alguna manera le llegará, porque esa es una de las cualidades, de la magia de la escritura: el transportar voces a lo largo del tiempo y del espacio, el hacernos oír lo que sentía tal o cual persona, en tal o cual día de su vida.

Agradezco una vez más a la universidad Eastfield College, por la invitación a Hispanic Heritage Month, por la experiencia, por el sueño que se vuelve realidad, por el tiempo compartido y el espacio para compartir. Por permitirme vocear la intención de mis escritos.

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s