espejismo en Atacama

de la chilena extraviada

Despidiéndose de Belgrado 9 de julio de 2009

Filed under: Belgrado,chilena en belgrado,De vida — Andrea Amosson, co-owner Angels and Bees @ 8:38 PM

No hay mal que dure cien años ni tonto que lo resista. Nos vamos de Belgrado. Y no me voy sin antes confesar que lo que pensé era un mal y que iba a durar una centena, fue, en realidad, una de mis mejores experiencias.

Encontré en este país, que es más tranquilo que las aguas del Mediterráneo, nuevos y excelentes amigos. La mayoría de ellos son serbios y montenegrinos, además de una peruana (¿quién dijo que esta amistad no se puede?, a quemar los libros de historia), más una australiana, una suiza, una italiana, una gringa.

Uno de los mayores descubrimientos que hice al llegar a Serbia es su nivel de seguridad. Digamos, no existe un solo lugar en este país donde no puedas caminar tranquilo a cualquier hora del día o de la noche. El crimen callejero es casi inexistente. Sí, la gente es un poquito gruñona, pero una vez que aprendes a filtrar los malos humores, te das cuentas que nadie molesta a nadie y existe, por norma general, un respeto generalizado.

Mi imagen de los serbios era esta horda de bárbaros matando a diestra y siniestra. A la fecha he comprobado que esa imagen no tiene nada que ver con la realidad y que hay más matones en mi Chile lindo que aquí.

Es cierto que es un país muy castigado y que la gente, además, se castiga sola. Pero más allá de eso, me he encariñado con el rezongueo y las manera bruscas (alguien sugirió el síndrome Estocolmo jaja).

Aquí las mujeres, que miden promedio de 1,70 cms. y pesan unos 45 kilos, se emperifollan con bombo y platillo para ir a comprar el pan. De verdad, parece que van o vienen de una fiesta de gala o un desfile de modas. Y, sin embargo, no se escucha ningún silbido, ningún piropo. Ya decía yo, en otra columna, que en Chile hasta la menos agraciada se lleva algún halago, incluido aquel de “feíta pero simpática”. Por eso, aunque la chilena quiera echarse una manito de gato, no se atreve. Aquí se puede.

Hace tres años mi amiga Carolita me preguntó cómo eran los hombres serbios. Sólo supe decirle que andaban todos por el metro ochenta. Ella quería más detalles. Una foto la hubiera ayudado, ahora lo sé; así como a mi hermana, que pensaba que Serbia era un lugar sombrío y sin jóvenes.

Hay un eslabón perdido entre las féminas de veinte y las de sesenta que no encontré, entre estas mujeres altas y bien vestidas que terminan envueltas en trapos negros, calcetines de lana y pañuelos en la cabeza. Entre los chicos de cejas depiladas y el anciano de paletó que juega ajedrez en el parque, al atardecer. Pero ya no hay tiempo para la búsqueda. Nos vamos a Costa Rica a iniciar otra vida, que ya va siendo mi cuarta, me quedan tres.

Es la vuelta a Latinoamérica, el viaje a la semilla, a nacer en español.

Me llevo de aquí grandes recuerdos de gente dispuesta a entregarme su corazón, mi padrino y los Ninković, Nada, Marina, los Milojević, Ana, Sonja, la Dra. Mitrović y la Dra. Bojana, Carmen, Irma, Stanislava, Dragica, Vesna, Rosita, Bethany, Mel, Isabella, Silvia, Sybille… No quiero dejar a nadie afuera (reitero aquello de que sufro Alzheimer genético)… Pero son tantos quienes han tocado mi vida, tantos serbios y montenegrinos, que tengo una tristeza instalada entre los hombros porque sé que aquí, que yo sepa, ya no vuelvo.

Ya le decía a K que la pena de irme de Chile no era igual porque sabría que regresaría (como Drácula necesita su Transilvania, yo necesito mi Atacama); sin embargo, dejar a mis amigos aquí es dejarles mis cabellos, el dedo meñique, la pupila izquierda.

Les estaré siempre agradecida, incluso por los ratos en que no les toleré, porque me enseñaron a ser humilde, a respetar otras culturas y ser menos ignorante.

¡¡Viva la chilena (menos provinciana)!!

Y aquí, fotos, porque me entró la fiebre por capturarlo todo, llevármelo aunque sea así, fragmentado.

Anuncios
 

4 Responses to “Despidiéndose de Belgrado”

  1. Revangel Says:

    Guau, A, qué post, qué despedida, qué homenaje, qué fotos, qué sensibilidad, cuánta verdad, cuánto amor… qué de grande que eres.
    Eso de que vas a por “la cuarta” y te “quedan” tres me ha dejado nokeada, eres la caña.
    Besazos entre nostalgias y alegría.
    Glory, wide awake in the Morning

  2. visbruji Says:

    ¡Que hermoso, Andrea! ¡Que clase de humildad! Una despedida preciosa, cargada de enseñanzas. Todas esas vivencias: los buenos y los malos momentos, te han echo, si cabe, mejor persona. Todas esas vivencias te han enseñando a vivir con el corazón y los ojos más abiertos. Todo eso ayudara a Ignatio en un futuro. ¡Suerte en tu nueva vida!
    Un abrazo emocionado.

  3. javier ruiz Says:

    Un abrazo. Buen viaje. Gran post!!

  4. María Bonney Says:

    Espero tu primera crónica de donde estés. Con esta última me has emocionado, como siempre. Besos


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s