Es español, es soñar en español.
Es amanecer de nubes diluyendo el horizonte.
Es lluvia furiosa, castigadora; de pronto dulce, fina caricia.
Es el verde limón, claro, piedra, café, plomizo, turquesa…
Es la cuerda de una mujer guitarra. Aquí soy melodía.
Es cabello/caballo indómito, las hebras de mi pelo bailando la música del viento.
Es despertar cuando así lo quiere el sol.
Es la lagartija diminuta que se coló por mi ventana.
Es la gente diciendo “pura vida” en vez de “hola”, “adiós” o “buenos días”.
Es llevar a I al bosque de infantes. Es dejarlo jugar allí, rodeado de hadas, caperucitas, ningún lobo.
Es ver a K sonreír, los ojos celestes, ahora verdes, ahora calipso.
Es el alma sin vestiduras, latina,
Al fin.
¡Pura vida, princesa del desierto! Mi habitación se ha cubierto de pronto de color verde. El axfisiante olor del polvo se ha difuminado entre flores y tierra mojada. He tocado tu felicidad, esa que te envuelve por fin, y te hace sonreir mientras contemplas a Ignatio juguetear con la pequeña lagartija. ¡Cuanto me alegra, Andrea! Me llevaré un poco de tu felicidad en la maleta.
Un beso enorme
¡Qué alegría, Andrée! ¡Me alegro, me alegro, me alegrooooooooo!
Ya empezamos a vislumbrar a otra Andrea, sonora, risueña, feliz. ¡qué bonito leerte!
Besos
Linda!
Soy tan feliz como tú por tu relato. Pura sensualidad.
Suba fotos de la familia para verlos! Ver cómo crece Ignatio.
Abrazos y brisas,
Ingrid
Pd: Tengo Skype, cómo te encuentro? Te he buscado por todos tus nombres y no pasa nada… ayuda!